Boda de Marta y Juan

Como ya os adelanté, y prometí, hoy os cuento cómo organicé todo para los accesorios de Diana y míos para la boda de Marta y Juan del pasado sábado.

Una boda es siempre una buena noticia, y por supuesto, me encantan. Pero esta vez se añadía mi embarazo, cosa que complicaba más la elección del look y de los accesorios que iba a crear para la ocasión. Y además era por la noche, con lo que mi creatividad todavía tenía que estar más fina y acorde con las circunstancias.

Lo primero fue elegir el vestido correcto para la ocasión. La verdad es que fue fácil y en la sección de Fiesta de El Corte Inglés, lo vi en el primer momento. Nada de premamá. Un corte Imperio es lo mejor en estos casos, y además, con un poco de arreglo me servirá para el futuro.


Como era de esperar, tuneé el vestido con dos hombreras de pluma de latón. Nada que ver con el original. De hecho en la boda hubo una invitada con el mismo vestido, pero os confieso que no me sentí incómoda, pues, aunque está mal que yo lo diga, mis accesorios eran únicos. Y definitivos para mejorar y reafirmar cualquier look.


Llevaba tiempo queriendo encontrar un diseño de pendientes fuera de lo común y lo visto...Y como por arte de magia y producto de la imaginación, salieron los maxi pendientes Caprici, con hojas de terciopelo en rosa maquillaje y una aplicación de hiedra de latón. Prometo hacer más diseños y de más colores, pues el resultado es espectacular y son muy cómodos.

La cartera fue otro de mis quebraderos de cabeza, pues quería hacer algo original que aportara a mi look de embarazada un poquito de gracia y estilo. Así nació la cartera Camile, en buganvilla y coral rosado.

Y para completar el look diseñé las peinas Capricci, muy combinables y ponibles, en hiedras de terciopelo rosa palo y florecillas doradas.

Complementos para Diana


Pero mucho antes de pensar en mi look, tenía que pensar en el Diana Tor, como ella dice llamarse con su nombre artístico (jeje). Porque, claro está, ella quería venir a la boda y no perder detalle.


Lo primero fue elegir su vestido de ceremonia, de la marca cordobesa Cora, de creaciones infantiles. Ya saben que tengo tendencia a tunear las cosas, por lo que el vestido sufrió una ligera modificación. Le quité varias lazadas que no me convencían y le confeccioné un fajín en un color champagne-grisáceo precioso. En realidad fue un retal de tela que compré...¡pero vaya retal! Así que me puse manos a la obra y este fue el resultado. Lo hice muy ancho y no le hice una lazada detrás, sino que lo dejé así caído y qué resultado tan bonito.... Llegó la hora de los complementos y surgió de la nada la tiara Oliva, a base de flores preservadas, digna de una infanta...Y el prendido Josefine, a juego..

Y qué me decís de cómo se ve por detrás la tiara.. Y ya puestos, con las manos entre flores y con flores en el taller hasta las cejas, nacieron los Pomps Ballerina, a base de hortensias preservadas bicolor en rosa morado y verde agua pálido. Con las que Diana bailó las canciones del momento y sus pies lucieron así de femeninos y delicados.

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