De trastero a flamante lavadero

Mi proyecto de lavadero ha llegado casi a su culmen. Nunca pensé que mi trastero destartalado sería un bonito office.  

La lavadora siempre estuvo ahí, rodeada de aparatos, sillas de playa, sombrillas, alfombras...y todos los chismes que se pueden acumular en una bendita casa.  

Al recibir la secadora de mi hermano, y al ver juntas a la lavadora y a la secadora, me dije: "Esto de un trastero lavadero es horrible"... ¡¡¡Yo quiero un lavadero!!!! Así que durante varios días fui haciendo limpia silenciosa de chismes. Unos al contenedor, otros reubicados, otros ordenados.... creo que esta parte es la más costosa... Y al fin... cuando lo ves todo vacío.... empiezas a imaginarte ahí, en tu lavadero flamante por dos duros. Organizado la ropa... con cestos de mimbre y sábanas de algodón de un blanco radiante. Casi que me sentía ya dentro de esos bonitos reportajes de la revista El Mueble... con blancos radiantes y espacios tan armoniosos....Y de nuevo abría los ojos y me veía en mi cuchitril trasteril. Pero oye, soñar es gratis...

¡No pocas veces me he quedado mirando este cubículo e imaginando que podría convertirse en una habitación más que decente! Así que lo primero fue una manita de pintura blanca por mi señor marido. O dos, o tres... lo blanco da sensación de amplitud, limpieza, calma.... Y el cambio fue brutal. Del color teja al blanco hay bastante camino y bastantes manos de pintura.... Con la pared ya pintada me quedaba mirando fijamente e imaginaba el resultado. Siempre me pasa eso al ver los espacios. Me quedo fijamente mirando y mirando al infinito.  

El segundo paso fue encargar la encimera en Ikea. La cortan a la medida que necesites y además tienen precios muy económicos. Con el sobrante pudimos hacer la L y una estantería adicional para alfombras. Esta gestión no fue fácil, pues visité al gigante sueco en varias ocasiones... al confundirme en las medidas. Y es que los números y yo no hemos nacido para llevarnos bien..... Pero al fin lo conseguí y con dos patas regulables y la maña de mi señor marido, pusimos la encimera. Quería hacer de mi lavadero un lugar limpio, blanco y natural. Y ese efecto lo conseguía con objetos de material como la madera, el mimbre... de origen natural...Los cestos son de The First, Ikea y Primark. Y los cestos de la ropa también de Primark, que al ser de tela tienen muy buena lavada. La cuestión es poder dividir bien la ropa blanca, la negra y de color y la de color claro. Y ahora con mi súper lavadero es coser y cantar...

Uno de los cestos los llené de eucalipto preservado, para dar un toque de hogar y de color a la estancia. Y el efecto ha sido inmejorable. Y el letrero de Laundry, un diy caprichoso. Letras pintadas con pintura de pizarra sobre un tamizado de harina que hace las veces de marco. Y la cabeza de tela de perro... un guiño simpático...y os confieso que me estorbaba en el armario.... es la típica cosa que compras y que después dices: vaya tontería que compré... pues ahí por lo menos queda bien!  

Pues eso...que cualquiera puede tener un lavadero bonito, aunque sea con una tabla y dos cestos. La cuestión es prepararlo todo como mucho amor y mucha ilusión. Y sin prisas. Yo que soy muy impaciente he aprendido que más vale la constancia de un granito de arena cada día, que las prisas y el querer hacer todo corriendo... ¡lo digo por experiencia! ¡Buenas noches

Y tú.....¿sueñas?

¿qué proyecto deco ves en tus sueños?


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