Diana cumple 7 al ritmo de Vaiana

Entraban por la puerta de casa, y Diana le tatareaba a Álvaro: "¡Mi cumpleaños va a ser de Vaiana!". No era la primera vez que la había oído tatarear semejante letra.... "¡Oh no!", pensé... "Dios mío y ahora, Carmen con 20 días y yo teniendo que organizar un cumple al más estilo hawaiano"....


Es cierto que me encanta organizar un sarao y que este tipo de cosas no me quitan el sueño, pero también es cierto que tenía que echarle una pensada y que me iba a suponer un trabajo extra... Y teniendo en cuenta que durante esos días el tiempo cambió y llovió, la cosa no estaba fácil de todo.



Casi hasta el día anterior no tenía claro dónde iba a ir cada cosa..., pero al final la inspiración llegó.. Lo primero al organizar un cumple es saber dónde lo haremos, los niños que invitaremos, y el espacio donde se celebrará. Y por supuesto la temática, aunque esta puede pensarse después, o simplemente no tener...¿No recordamos todos nuestros cumples con fanta y sandwiches de nocilla? Y luego salíamos a jugar a la calle...y éramos felices...En fin, las cosas han cambiado, pero tampoco tenemos que perder el norte con los cumpleaños. Yo reconozco que me complico, pero soy tan feliz preparándolo y viendo su cara el día D, que todo esfuerzo compensa, por su sonrisa y por el disfrute con sus amigas.


Ya teníamos claro las niñas a las que invitaríamos. Lo primerísimo de todo fue hacer una lista con Diana y ayudarle a hacer el esfuerzo de invitar a poquitas niñas. No más de diez. Tenía claro que lo quería hacer en casa, y esta vez, aposté por el interior, por si acaso la lluvia nos sorprendría. Al final hizo una tarde soleada, pero el chiringuito ya lo tenía dentro montado, así que, así se quedó.


Cada vez que tengo que organizar un evento, o un cumple en este caso, el primer punto de partida es imaginar la fiesta o el evento. El decorado, el espacio, las personas....el orden de acontecimientos..., el vestuario, la comida...etc. Así que cuando ya lo tengo todo visualizado en mi cabeza comienzo a comprar lo que hace falta y empiezo a decorar. Para mi gusto la decoración lo es todo. Es lo que centra una fiesta o evento.


En nuestro caso teníamos claro que la deco era hawaiana, así que compré unos collares coloridos para las invitadas. Y por supuesto para la cumpleañera. Por suerte recordé que tenía una tela preciosa de hojas y la usé como mantel. Aproveché algunos muebles del salón para ponerlos encima de la mesa de comedor y crear así distintas alturas para nuestra mesa.


Y en cuanto a la deco, aproveché todos los objetos que tenía en casa de temática marina: conchas, estrellas de mar, arreglos florales...Y también lo tropical: adorné la mesa y bandejas con ramas y hojas del jardín. Todo valía: buganvillas, damas de noche, hojas de limonero...Ya puestos, me puse....En un arrebato de los que me entran, podé varias plantas y de repente me sorprendía a mí misma con un montón de ramas en la mano.... Pensé: "Bueno, ya está, que se te va de las manos...", jeje.

Para las invitadas pusimos dos cestas con los típicos collares hawaianos y otra con caretas y siluetas divertidas para posar en el photocall.

Vaya, un photocall de lo más casero, pues lo que hicimos fue unir las traseras de dos muebles y aprovechar el papel pintado como fondo. Con cinta de doble cara, mmi marido y yo pegamos hojas y flores que recortamos el día anterior con Diana, hechas de goma eva.


Y la tarta fue cero complicaciones. En más de un cumple me he quedado con la tarta casi entera porque las niñas no se la han comido. la tarta de donuts fue todo un éxito. Y la idea no es mía. es de la tía Begoña, que nos contaba que lo hacía así con sus tres hijas y que resultaba siempre un acierto. Así que, ¡Gracias Begoña por la idea!

Y por último, contaros la idea que tuvimos: la de crear un mini cine en casa, con palomitas y todo. Cerramos una parte del salón con dos muebles y pusimos sillas y despejamos una pared para proyectar. En verano utilizamos mucho el proyector en el jardín y hacemos muchos cines de verano, así que la idea de celebrar un cumple con cine, siempre estaba en mi cabeza.


La peli de Vaiana fue un éxito y las niñas se lo pasaron en grande. Y yo viéndolas a ellas y a Diana tan felices, me lo pasé bomba. Así que, ¡reto conseguido! Por cierto, el que disfrutó de lo lindo fue Álvaro. Tanto, que el día siguiente cuando me dispuse a poner los muebles en su sitio y recoger, me cogía de las piernas para pararme y no desmontar el cine. Y me decía con cara de enfado: "¡Miana! Piaños feli Diana!"






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