Un despacho chic en el salón

Mi cabeza anda entre flores, tocados, sombreros y cosas bonitas.Los pajaritos de mi cabeza. En realidad mis manos y mi mente también están entre otras mil cosas, y por supuesto, en mi familia, lo primero para mí.


Entre esas cosas pendientes de mi larga lista de locas ideas, estaba la de crear un espacio multidisplicinar en el salón, que primero fuera el despacho de Diana Per. Mis armarios andan locos entre flores y materiales. Gracias a Dios que hicimos una buena limpia y un buen orden, que está ahora a punto de desvanecerse como un castillo de naipes. Habrá que hacer malabares para que no se caiga...


De repente, sin tenerlo previsto, una tarde a una hora intempestiva, me puse a mover muebles en el salón. Mi marido, que está más que acostumbrado,... cuando oyó ruidos, se temió lo peor..¡ya está Diana Per moviendo muebles! Por un momento, puse el salón patas arriba y pensé que quién me mandaría a mí mover nada...Cuando te ves atrapada entre sillas, el montón de la ropa para planchar, el otro montón para doblar, y tú ahí con los muebles del salón en medio, porque en tu cabeza ves perfectamente que pueden servir de separadores de ambiente...dices: ¡Dios mío, por qué me he metido en este lío!

Después de una tarde loca, y de varias manos de pintura y un hermoso papel pintado de Leroy Merlín para las traseras de los muebles, este fue el resultado:


La hora de elegir el papel pintado fue un tanto arriesgada...Me eclipsé con este papel azul con motivos geométricos en dorado. ¿Para un salón? Podría pensar cualquiera... Pues el resultado ha sido de lo más precioso. Según la luz del día va tomando distintos matices. La separación de ambientes ha funcionado muy bien con este papel vinílico tan resultón:


Los detalles marcan la diferencia, y una bonita decoración, te puede hacer la vida más fácil, cómoda y agradable.


"Cuando te ves atrapada entre sillas, el montón de la ropa para planchar, el otro montón para doblar, y tú ahí con los muebles del salón en medio, porque en tu cabeza ves perfectamente que pueden servir de separadores de ambiente...dices: ¡Dios mío, por qué me he metido en este lío!"

Ahora Diana hace sus deberes ahí, yo ideo locos diseños, y hasta a Álvaro le encanta gatear por aquí y descubrir nuevos rincones donde esconderse para jugar al "Cucu-trás". Lo mejor de todo fue que el día siguiente, al pararme en una gasolinera y comprar la revista deEl Mueble, cuál fue mi sorpresa, al ver un completo reportaje sobre cómo montar tu propio despacho en el salón. ¡Casi me da un ataque de risa! Y pensé: ¡Si es que estoy a la última! En fin, que estar un poco loca, al final, sale rentable, pues hemos creado en casa un espacio de trabajo y relax, por muy poco, aunque con un puñado bien gordo de ilusión, que es lo que realmente importa.


¡Aprovecha lo que tienes y deja volar tu imaginación!

Entradas destacadas
Entradas recientes